¿Qué percepción tienen los franceses de las residencias de ancianos en 2019?

¿Qué lleva a una persona mayor a trasladarse a una residencia de ancianos? ¿Cuáles son sus motivos? Estas preguntas y otras relacionadas han sido analizadas en un estudio reciente que se ha llevado a cabo en residencias francesas. Del informe se extrae que principalmente viene originado por cinco motivos principales que influyen en el cambio de domicilio, algunos de ellos están correlacionados mientras que otros son independientes.

Los problemas de salud y la cuestión del aislamiento aparecen con frecuencia en las conversaciones, mientras que el acompañamiento del cónyuge o la anticipación de su pérdida de autonomía son más específicos para ciertas situaciones. Aunque en todas ellas hay un aspecto clave y es la influencia de la familia en la decisión de abandonar el hogar habitual.

Buscar una residencia

Una vez que se ha tomado la decisión de optar por una residencia para alojar a una persona mayor, surgen las preguntas de cuál será el alojamiento y tipo de residencia más adecuado. Según el estudio, un 64% de las familias realizan búsquedas en Internet (comparadores de residencias, portales, etc..) para informarse sobre las residencias. Un 45% consulta a un profesional de la salud (trabajador social, médico de familia), un 37% se informa en eventos, ferias o conferencias, un 33% contacta a los servicios regionales o municipales mientras que un 28% pide consejo a amigos y conocidos.

Según este mismo estudio, son los hijos de las personas mayores o familiares más próximos (hermanos o hermanas) los que realizan estas búsquedas, a no ser que el anciano no disponga de familiares cercanos y sea él quién se informe.

Mantener los lazos afectivos

Además, el estudio analiza en esta investigación qué sienten los familiares o acompañantes con la entrada de su progenitor en una residencia. Más del 40% de los encuestados han sentido un sentimiento de culpabilidad además de la sensación de no haber estado a la altura de la situación. Un 38% lo viven con pesar. Es difícil para el cuidador aceptar sus límites: ya no puede ayudar a su cónyuge, a sus padres por razones de salud, tiempo, etc. También puede ser doloroso reconocer que no hay otra alternativa que la de ingresar en una residencia a un ser querido. El 26% sintió estrés, es decir ansiedad permanente en esta etapa.

Sin embargo, el 31% de los seres queridos experimentaron este cambio con alivio. El papel del cuidador puede ser a veces una carga para el cónyuge o los hijos.

Pero la mayoría de los familiares no cortan la relación con sus progenitores tras la entrada de estos en una residencia. Según datos del estudio, el familiar próximo es ante todo un apoyo moral (72%). Está presente, físicamente o por teléfono. También ha acompañado al senior en la elección del nuevo lugar de vida (64%), ha ofrecido ayuda administrativa (61%) y ha participado en la mudanza (60%).

Más raramente, el familiar cuidador también puede proporcionar apoyo financiero (19%) para cubrir los costes asociados con la mudanza.

Según Joachim Tavares, cofundador de Papyhappy “las residencias sigue siendo una solución pertinente cuando los familiares más cercanos ya no pueden hacerse cargo del bienestar y la seguridad del senior”.

Acompañamiento

Añade que “desde nuestra plataforma colaborativa disponible en Francia y en España ofrecemos no solo una base de datos de búsqueda muy completa con más de 5.000 residencias registradas sino un riguroso servicio de opiniones y valoración de las mismas además de un sistema de acompañamiento para ayudar a las familias a encontrar la residencia idónea”.

A continuación te mostramos una infografía que resume todo lo anterior perfectamente.